El taxista que perdio la cabeza en un accidente
Esta es la historia de uno de ellos llamado Juan Churio Romero, Natural de la Población de Guacoche, Cesar, quien desde niño y en su juventud vivió en Villanueva La Guajira, donde se desempeñaba como ayudante de mecánica y de un volteo en el que aprendio a conducir, fue bautizado en la Jagua Del Pilar, ya con 32 años desidio mudarse a Valledupar para trabajar como taxista.
Juan Churio, un hombre de color moreno, trabajador, buena persona decente pero malgenioso, pierde la paciencia fácilmente con el que pretende tomarlo del pelo, Juan vivía con una señora con la que tuvo un hijo y con quien convivía armoniosamente feliz, parecían dos palomitos enamorados.
Este conductor, una vez se encontraba inactivo y por recomendación de un amigo llego hasta la vivienda del propietario de un taxi al que le andaban Buscando Chófer, con quien hablo y después de llegar a un acuerdo de tarifa, horario y mantenimiento del automóvil comenzó a trabajar al día siguiente.
Durante el tiempo de trabajo en ese taxi fueron varios los accidentes de transito que Juan sufrió, de los que solo gano dos y de los cuales me voy a referir solo a uno, de menor gravedad e insignificante, pero que logro inquitar grandemente a los dueños tras recibir la noticia, donde una buseta tipo vans, de servicio intermunicipal se encontraba tanqueando en una estación de servicios y al terminar el chófer la dejo mover de rever sin percatarse que detrás estaba parqueado el taxi de placas 880 al que golpeo y le rompió una farola, Juan se lleno de nervios, se le ofusco la razón pensando quizás que cosa y gritaba furiosamente como loco reclamándole al otro conductor el pago de los daños, luego que el hombre de la buseta le dijera que le pagaría al regreso de Mariangola, donde tenia que llevar a los pasajeros, la secretaria de la Gasolinera, una joven de origen del interior del pais, preocupada por la situación medio con un dialecto caracterizado por una pronunciación clara de la 's', muy diferente al de los costeños, al ver lo que sucedía la joven le pidió a Juan, el numero de teléfono del dueño del taxi para comunicarle lo que estaba pasando de inmediato Churio, se lo facilitó cuando el teléfono sonó en la casa del del propietario contesta Yenis, diciendo, buenos días con quien tengo el gusto que se le ofrece? y la interiorana le tira dos preguntas de inmediato ¿que mas madresita como le va? usted es la dueña de un taxi? Yenis responde,, noo, ese taxi es de mi esposo y dice la muchacha huy que chimbada, es que acaba de tener un accidente aquí en la estación de gasolina ubicada cerca del mercado con otro vehículo y el conductor perdió la cabeza, cuando Yenis escucho perdió la cabeza dejo caer el telefono le entro un temblor en las piernas le dio dolor de estomago y taquicardia no espero ni dirección ni mas detalles, pega un grito a acompañado de dolor a su esposo, haay Wilfran, el señor Juan acaba de tener un grave accidentarce y me dijeron que perdió la cabeza, Wilfran sintio como un totazo en el pecho como una descarga electrica que le quemaba las venas pero se sostuvo y le pregunto donde fue eso? Contesta Yenis por la bomba del mercado vamos a darnos cuenta, Wilfran, le pregunta de nuevo pero en cual si por ahi hay tres, ella responde no dijeron cual y sin mas preámbulo se montaron en una moto como locos, en el trayecto fueron montando una película mental terrible imaginandoce ambulancias, policías, vías cerradas lo peor, a juan lo dibujaban degollado, al carro con las llantas pa arriba, las latas retorcidas y esparcidas por todos lados. temblorosos pensando como le iban a dar la noticia a la mujer de Juan si esa señora estaba enferma, cuando iban llegando a la primera Gasolinera, despacio todo nerviosos por lo que imaginaban, iban a encontrar, lo primero que ven es a Juan haciéndoles señas con los brazos arriba y el carro paraito, completico, no habia tumulto de personas todo normal no le veían nada al aotomotor y les fue entrando un fresquito de tranquilidad al llegar hasta donde estaba el carro le preguntan a los involucrados que paso porque no vemos los daños? y al ver que era algo insignificante por poco sueltan la risa y dicen nojoda por poco los muertos somos nosotros porque quien llamo dijo que en el accidente Juan, había perdido la cabeza. Casi que nos da un infarto.
Por: Wilfran Saurit



Comentarios
Publicar un comentario